Cuando la vendedora me dijo “entonces buscas uno muy grande” me puse a pensar: no buscaba un talle exagerado, ni nada extravagante, busco algo acorde al tamaño de la persona que lo va a usar.
Y si, cuando uno trata de encontrar los famosos “talles especiales”, y con eso me refiero a tamaños grandes, hay que andar predispuesto y con ganas de recorrer, ya que parece que “las gorditas” (como solieron calificar a las personas con sobre peso en alguna oportunidad en un local) no tienen demasiadas opciones para elegir.
Incluso en los percheros llenos de ropa, mejor no guiarse para buscar lo que indica la etiqueta, ya que la mayoría de las veces señalan “XL” y cuando nos detenemos a comparar las prendas apenas alcanzan un tamaño mediano.
También cuestiono esto de denominarlos “talles especiales”, porque si justamente no se consiguen prendas de los talles más grandes, entonces significa que no hay nada de “especial”, sino una búsqueda que más de una vez suena “atípica” ante los pedidos.
En la mayoría de los negocios, al preguntar por talles grandes muestran como exagerado un 5 o un 6. Cuando uno insiste en que necesita algo todavía mas grande, las respuestas no varían demasiado: “trabajamos solo hasta este talle” o “la fábrica no nos mandan grandes”… O lo que es mucho peor, una vez me contestaron: “te digo la verdad, no traemos porque no es lo que más sale, y se pasa la temporada y nos queda la mercadería”.
Es de entender que seguramente son los menos los que compran ropa grande, pero ¿por eso van a dejar de venderla? ¿Qué hace esta gente?
Que en realidad no es tan poca, sino que el grupo más delimitado es el de las personas 90-60-90, esos si que son los menos, pero encuentran que ponerse con facilidad, ya que responden al estereotipo aceptado por la sociedad.
Una mujer o un hombre, ya sea niño o adulto, con sobrepeso o sin, precisa ropa y tiene derecho a elegir entre precios, marcas, estilos, colores y diseños… y no estar limitado a lo escaso que el mercado fabrica para ellos. Me parece que acá se esta dejando de lado la necesidad de un sector de la población que tiene derecho a elegir que prenda ponerse, en vez de optar por comprar entre las pocas opciones disponibles.
Este post no pretendió ser una bola de quejas, sino una crítica a la sociedad en que vivimos, donde en teoría todos tenemos los mismos derechos, ¿no?.
Mostrando entradas con la etiqueta Qué bronca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Qué bronca. Mostrar todas las entradas
30 de agosto de 2010
2 de julio de 2010
La historia de las cosas
Por sugerencia de una amiga llegué a ver este documental, que lleva algún tiempo ya en la red, pero que recien tengo oportunidad de conocer.
Los invito a mirarlo, es muy interesante. Trata sobre el ciclo de vida de bienes y servicios, partiendo de una visión crítica de la sociedad consumista. Expone las conexiones entre un gran número de problemas sociales y ambientales, y nos convoca a todos a crear un mundo más sostenible y justo.
Parte 1:
Parte 2:
Parte 3:
Los invito a mirarlo, es muy interesante. Trata sobre el ciclo de vida de bienes y servicios, partiendo de una visión crítica de la sociedad consumista. Expone las conexiones entre un gran número de problemas sociales y ambientales, y nos convoca a todos a crear un mundo más sostenible y justo.
Parte 1:
Parte 2:
Parte 3:
5 de mayo de 2010
Facebook y adolescentes: ¿Qué es lo que está pasando?
Últimamente están resonando ciertos acontecimientos que se están llevando adelante en las redes sociales, que tienen como protagonistas a adolescentes. Por un lado, las rateadas masivas que se están organizando en diferentes provincias de Argentina. Por otro, la humillación a una niña de diez años a través de un grupo de Facebook.
El viernes 30 de abril en Mendoza, unos 3 mil alumnos faltaron a clases por una propuesta de dos estudiantes vertida en Facebook de “ratearse”.
Por otro lado, hoy me enteré por la televisión que había en Facebook, hasta hace algunas horas, un grupo en contra de una niña. Este llevaba el titulo de “3 razones para odiar a Romina Perrone”, ya había juntado 800 fans. Entre los comentarios se exclamaban insultos como “estupida”, “creída” y “malparida”.

No entiendo como una nena de tan solo diez años puede ser expuesta a esa agresión pública. ¿No hay nadie que controle eso? ¿Qué derecho tiene una persona para maltratar a otra de esta manera?
Romina fue la victima en esta oportunidad, pero eso no quita que puedan seguir ocurriendo situaciones similares de discriminación y violencia hacia otros. En este caso, el origen de la disputa entre las niñas fueron diferencias comunes de la edad, pero el echo de que una de ellas las haya trasladado a la red social, implica un problema mucho mayor.
¿No esta marcado para ellos el límite donde terminan los derecho de uno para comenzar los derechos de los demás?
Estos hechos demuestran el mal uso que se les da a las redes sociales, y descubren las falencias de Facebook en cuanto a políticas que protejan del honor y la dignidad de sus usuarios. Muchos encontraron en las redes un lugar para incitar a la violencia y discriminar, además de un espacio para promover sus malas ideas, como lo es en esta ocasión el no ir a la escuela.
El viernes 30 de abril en Mendoza, unos 3 mil alumnos faltaron a clases por una propuesta de dos estudiantes vertida en Facebook de “ratearse”.
Como no pudieron quedarse atrás, otros alumnos también se armaron perfiles en la red planeando faltar a clases de manera masiva en otros puntos del país, como en Neuquén por ejemplo, donde uno de los perfiles “Gran rateada Neuquinaaa” sumó hasta el momento a 5876 admiradores. Incluso desde esta red, se está promoviendo un faltazo nacional para el próximo 28 de mayo.
Por otro lado, hoy me enteré por la televisión que había en Facebook, hasta hace algunas horas, un grupo en contra de una niña. Este llevaba el titulo de “3 razones para odiar a Romina Perrone”, ya había juntado 800 fans. Entre los comentarios se exclamaban insultos como “estupida”, “creída” y “malparida”.

No entiendo como una nena de tan solo diez años puede ser expuesta a esa agresión pública. ¿No hay nadie que controle eso? ¿Qué derecho tiene una persona para maltratar a otra de esta manera?
Humillados y conmovidos por la situación, la familia de Romina, hizo llegar una denuncia a el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), organismo mediante el cuál se logró la eliminación del grupo.
Romina fue la victima en esta oportunidad, pero eso no quita que puedan seguir ocurriendo situaciones similares de discriminación y violencia hacia otros. En este caso, el origen de la disputa entre las niñas fueron diferencias comunes de la edad, pero el echo de que una de ellas las haya trasladado a la red social, implica un problema mucho mayor.
¿No esta marcado para ellos el límite donde terminan los derecho de uno para comenzar los derechos de los demás?
¿Por qué cada vez hay menor respeto hacia otro?
¿Qué es lo que pasa con las redes sociales? ¿Será que hay demasiada libertad de acción para los adolescentes? ¿se trata de falta de responsabilidad y control de los adultos? ¿o qué?
¿Qué es lo que pasa con las redes sociales? ¿Será que hay demasiada libertad de acción para los adolescentes? ¿se trata de falta de responsabilidad y control de los adultos? ¿o qué?
Estos hechos demuestran el mal uso que se les da a las redes sociales, y descubren las falencias de Facebook en cuanto a políticas que protejan del honor y la dignidad de sus usuarios. Muchos encontraron en las redes un lugar para incitar a la violencia y discriminar, además de un espacio para promover sus malas ideas, como lo es en esta ocasión el no ir a la escuela.
+ Info
El Sol online: Tras la gran rateada, Cassia propone un régimen de sanciones
Rio Negro: Facebook y el derecho a la intimidad
Rio Negro: Facebook y el derecho a la intimidad
Imágen extraída de: http://www.eldiario24.com/nota.php?id=199645
29 de abril de 2010
¿Los dueños de la calle?
Cotidianamente ando en colectivo por la ciudad y me da mucha bronca una situación que se da siempre, sea cual sea el conductor: los colectiveros se creen los dueños de la calle.
Andan como si siempre tuvieran el paso, sin importar nada ni nadie. Pareciera que por su tamaño pueden no respetar a otros conductores. Ni hablar si justo se cruzan con otra línea, cuando parecen que corren carreras para llegar a cada parada.
Y cuando doblan, parece que están todos los demás autos exentos de abrir una puerta o querer arrancar, ya que giran como vienen, casi rozando a los estacionados.
En cada parada, cuando ascienden y descienden pasajeros, a veces tardan en cerrar sus puertas dejando expuestas a una posible caída a las personas que van cerca.
Otra situación que se da en los colectivos es que la gente no cede sus asientos a quienes tienen prioridad: embarazadas, mamas con niños chiquitos y personas mayores.
¿Saben cuantos pasajeros lleva un colectivo hacia barrio Nuevo? Solo en una línea viajan casi 700 personas por día. Ni hablar de los otros vehículos que van hacia otros barrios también muy concurrentes, como J. J. Gómez y Mosconi.
Si los colectivos pasan cada 20 minutos y sube esa cantidad de gente, pueden llegar imaginarse la cantidad de gente que opta por este servicio de transporte urbano. Porque además de esos barrios mencionados, los colectivos van hacia Malvinas, Stefenelli, 827 viviendas, San Martín, 200 viviendas, Aeroclub, entre otros.
“Hacen lo que quieren y si te tienen que clavar 10 minutos o 15 te clavan en las 827 a veces cambian el recorrido y uno ni se entera. No vienen a horario o alguna vez quizás pasan antes y si no te diste cuenta a esperar el otro!”, se queja Natalia una usuaria de este servicio.
¿Por qué si es un servicio tan usado tienen que pasar todas estas cosas?
Llevar a tanta gente ¿les da lugar a creerse los dueños de la calle?
Andan como si siempre tuvieran el paso, sin importar nada ni nadie. Pareciera que por su tamaño pueden no respetar a otros conductores. Ni hablar si justo se cruzan con otra línea, cuando parecen que corren carreras para llegar a cada parada.Y cuando doblan, parece que están todos los demás autos exentos de abrir una puerta o querer arrancar, ya que giran como vienen, casi rozando a los estacionados.
En cada parada, cuando ascienden y descienden pasajeros, a veces tardan en cerrar sus puertas dejando expuestas a una posible caída a las personas que van cerca.
Otra situación que se da en los colectivos es que la gente no cede sus asientos a quienes tienen prioridad: embarazadas, mamas con niños chiquitos y personas mayores.
¿Saben cuantos pasajeros lleva un colectivo hacia barrio Nuevo? Solo en una línea viajan casi 700 personas por día. Ni hablar de los otros vehículos que van hacia otros barrios también muy concurrentes, como J. J. Gómez y Mosconi.
Si los colectivos pasan cada 20 minutos y sube esa cantidad de gente, pueden llegar imaginarse la cantidad de gente que opta por este servicio de transporte urbano. Porque además de esos barrios mencionados, los colectivos van hacia Malvinas, Stefenelli, 827 viviendas, San Martín, 200 viviendas, Aeroclub, entre otros.
“Hacen lo que quieren y si te tienen que clavar 10 minutos o 15 te clavan en las 827 a veces cambian el recorrido y uno ni se entera. No vienen a horario o alguna vez quizás pasan antes y si no te diste cuenta a esperar el otro!”, se queja Natalia una usuaria de este servicio.
¿Por qué si es un servicio tan usado tienen que pasar todas estas cosas?
Llevar a tanta gente ¿les da lugar a creerse los dueños de la calle?
Imágen extraida de: http://bit.ly/9sLeHv
Suscribirse a:
Entradas (Atom)