Para ello se extendieron los territorios nacionales, se centralizó el poder político y se organizó el ejército nacional. Para esto hizo falta una política económica, que en ese entonces apuntó a la producción de materias primas para la exportación, como el trigo, el maíz, el lino, el cuero y la lana. Más adelante fueron agregados otros productos, como la carne.
Este modelo recibió el nombre de Modelo Agroexportador, y provocó el ingreso de nuestro país a una maduración financiera y económica.
Pero para toda esta producción se requería mano de obra. Una fuerte propaganda junto con la paz y el orden existente en el Estado atrajeron a miles de inmigrantes a nuestro país.
Los inmigrantes trabajaban en las zonas urbanas, rurales y en las obras de infraestructura.
Su llegada hizo aumentar el número de personas de las clases medias y populares. Mientras que la clase alta se cerró ante su presencia, para retener de alguna manera su riqueza y prestigio.
La integración no fue fácil, pues rápidamente se hizo notable la diversidad étnica de las colectividades que se arraigaron en nuestro país.
Convivimos con muchos inmigrantes que eligieron Argentina para desarrollar su proyecto de vida. Mayoritariamente provienen de los países de: Italia y España.
En la actualidad la pluralidad de culturas se hace presente en las diferentes agrupaciones que congregan a los descendientes de lugares del extranjero. Un ejemplo de estos casos en la región son los nombrados centros como la Sociedad Italiana, el Circulo Trentino, la Sociedad Española, la Asociación Libanesa, entre otros.
Hoy, el día del inmigrante por el decreto nº 21430/49 del Gobierno Patrio, el cual fue “el punto de partida de una ininterrumpida serie de actos de gobierno; que a través de leyes, decretos y reglamentos estimuló, protegió y encauzó la inmigración”.
Gráfico de inmigración extraído de: http://www.argentina.gov.ar/argentina/portal/paginas.dhtml?pagina=259